lloriquear, quejarse
Depois que gastou tudo em besteira, ficou chorando as pitangas.
Después de gastárselo todo en tonterías, estaba lloriqueando sin parar.
La versión más repetida sostiene que chorar as pitangas es una reelaboración brasileña del más antiguo portugués chorar lágrimas de sangue ("llorar lágrimas de sangre"). La palabra pitanga proviene del tupí y evoca el color rojo, de modo que las lágrimas rojas como la sangre se convirtieron en la pitanga, una cereza de un rojo intenso, y por extensión en los ojos enrojecidos de tanto llorar.
Fuente: Gramática.
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